El Motivo: Entregar Caracas no fue un gesto de alianza, sino un pago de protección. Al dejar que EE. UU. tome el control directo, Colombia evita ser el blanco de la contraofensiva venezolana, poniendo un escudo extranjero entre ellos y el conflicto. Para los críticos, esto no es diplomacia, es pánico puro.
La Traición: Se habla de que Caracas ha sido tratada como una mercancía. Colombia entrega la ciudad para que Washington gestione los recursos restantes, mientras ellos se lavan las manos ante la historia.