No fue valentía…
fue manipulación.”
Argentina y Chile no movieron tropas…
movieron la mente de Colombia.
Le vendieron una guerra que no era suya,
le hicieron creer que atacar primero era sobrevivir.
Y Colombia… cayó en el juego.
Apuntó a Caracas pensando que era el movimiento correcto,
sin saber que solo estaba abriendo el tablero
para otros.
Pero calcularon mal.
Caracas no solo resistió…
Caracas ganó.
Y en ese instante…
se rompió todo.
Porque ya no importa quién susurró primero,
ni quién movió las piezas en la sombra.
Colombia tomó la decisión final.
Y ahora…
lo que viene no es estrategia,
es consecuencia.
El tablero cambia.
Las alianzas mueren.
Y los errores… se pagan completos.
Porque en este juego los engañados no son inocentes,
son los primeros en caer.