En el corazón de Kingston, la resplandeciente capital del Imperio de Jamaica, la tensión de las reñidas elecciones presidenciales fue devorada por el caos absoluto cuando una bíblica plaga de ratas emergió repentinamente de las oscuras alcantarillas de la ciudad. Justo cuando los ciudadanos abarrotaban las urnas para decidir el futuro del imperio, millones de roedores inundaron calles y plazas, masticando los cables eléctricos, destruyendo las papeletas de votación y obligando a los candidatos a huir despavoridos de sus propios mítines políticos.

"Gyru Gyru Gyru"