No falta mucho para las elecciones presidenciales en el que el destino del país depende de la decisión de cada dominicano. Por una república fuerte y por unas instituciones sólidas evitemos las divisiones y los dogmatismos es hora de que los ciudadanos tengan protagonismo de un proceso profundo de transformación nacional del estado y por una política exterior basado en el internacionalismo pancaribeño solo la libertad de uno se consigue en la liberación del otro es hora de hacer una revolución de conciencia
