Compañeros, compañeras y pueblo trabajador de Nicaragua: Hace apenas unos días las calles ardían de indignación, cansados de tanta corrupción y tanta mentira, La revolución que hoy triunfó no fue obra de un hombre ni de un grupo pequeño; fue el pueblo organizado diciendo “¡ya no más!” a los mismos invasores que por años jugaron con nosotros. Hoy me presento ante ustedes como candidato a congresista, para seguir peleando lo que logramos. Porque la revolución no termina cuando cae el viejo gobierno en ese entonces apenas comienza cuando toca reconstruir el país que dejaron saqueado. Por eso nuestra lucha será clara: cero tolerancia para los corruptos que quieran aprovecharse de esta nueva Nicaragua. Compañeros, la historia nos está viendo. Esta generación tiene la oportunidad de construir una Nicaragua soberana, fuerte y verdaderamente popular. Y yo estoy dispuesto a entregar, mi esfuerzo y mi voz para defender este proyecto revolucionario hasta las últimas consecuencias.
Porque el pueblo ya desperto y un pueblo despierto jamás vuelve a agachar la cabeza.