Sobre la deserción e insignificancia del individuo «Jastro»
Se hace del conocimiento general la ruptura definitiva de cualquier lazo político, estratégico y personal con el individuo conocido como https://app.warera.io/user/6a0ad9db09524c84480dcbc7 , tras su precipitada huida a su país de origen. Es oportuno dejar constancia de la realidad de los hechos para evitar lecturas equivocadas sobre lo acontecido:
A dicho disidente se le otorgó el privilegio de ser instruido en los secretos de la alta política y las artes de la guerra. Se financió, respaldó y cargó de contenido su modesto proyectucho de periódico; una plataforma que jamás habría tenido relevancia ni sustancia sin tutela directa. Además, se le permitió formar parte de un destino superior: la edificación del Sagrado Mandato de https://app.warera.io/country/687eab339142f76907295e4e y la integración en la que está destinada a ser la mejor unidad militar que este mundo haya conocido y conocerá: https://app.warera.io/mu/6a461be3eb39ea22475a6f68 .
Que nadie se equivoque: la conducta de Jastro no inflige herida alguna a esta causa ni a mi persona. Para herir, se requiere ostentar una relevancia de la que él carece por completo. La postura ante su huida no es de dolor —pues no se sufre por lo prescindible—, sino de una fría y predecible decepción.
Estoy acostumbrada a ver cómo las mentes frágiles se quiebran al no soportar los altos niveles de exigencia que impone la excelencia. Que haya decidido retornar a la pequeñez de su lugar de origen solo confirma que la oportunidad otorgada le quedaba inmensamente grande.
No se lamenta la caída de una hoja podrida; simplemente se barre para mantener limpio el camino
Firmado y sellado para la eternidad de los tiempos,
Por la Gracia y el Mando Absoluto de la Reverenda Madre de la Novena Casa, Regente Absoluta y Vicaria Suprema del Sagrado Mandato de Andorra.