Luego de dos semanas de juego les traigo una segunda crónica.
No sé si es realidad o una pesadilla. Luchaba con un enemigo que me parece demasiado familiar, pero que nunca he visto. Desde que he cambiado de hogar, las cosas han sido demasiado difícil... Venezuela es un espacio singular.






Han pasado dos semanas desde que llegué. El país se ha encontrado en distintas revueltas. He colaborado con el ejercito y con la sociedad civil. Existe un vigor constante en las discusiones públicas y privadas. Las armas se empuñan igual que los micrófonos y las copas de cervezas. Se ríe de igual manera que como se avivan a las tropas y se ayuda a los más necesitados. Las ideas y las opiniones se disparan por igual.
En este contexto me he visto inmerso en sendas batallas en la selva profunda. Hemos ganado, también perdido. En el camino he recibido heridas que me han dejado en cama y me han hecho reflexionar si todo esto vale la pena. ¿Para qué empezar de nuevo en un juego nuevo algo que he llevado por más de diez años en otro similar? Inevitable es ver los fantasmas del pasado y sus quimeras asechando.




Quién será esta persona sospechosa? No lo conozco... Pero parece que él sí... Evanece como si fuera un fantasma o un delirio mío... De momento el enemigo más letal que me ha tocado enfrentar en esta historia es a mi mismo... A conciencia de que el enemigo todavía prepara sus más duras batallas.
Cierro los ojos. Suspiro. Sólo sé que estoy cansado y que necesito recuperarme. No hay victorias ni derrotas, pienso: Solo hay historias y testimonios. Algunos divertidos, otros fantásticos, otros épicos. La mía es una simple historia que va de camino a algo más.
Cuando sea el momento, la verdad de mi poder será revelada.
De momento tocará ser el mango bajito que dicen que soy.
PD: A quienes deseen apoyar esta historia, pueden darme un tip, lo que me permitirán avanzar más y mejor y acompañarlos de manera más apropiada en este camino
¡GRACIAS!