Al pueblo de Venezuela, a las naciones de América, y al mundo entero:
Yo, Pain, Líder Supremo de los Estados Unidos de Venezuela, me dirijo a ustedes en un momento de profunda trascendencia para la dignidad y el futuro de nuestra América.
La Afrenta a la Dignidad
Durante semanas, hemos observado con dolor cómo la dignidad y la reputación del pueblo de Venezuela eran mancilladas por comentarios xenófobos y comparaciones despectivas provenientes de elementos del gobierno chileno. A pesar de estos agravios, hemos sostenido la esperanza en la diplomacia y el respeto mutuo. Sin embargo, en una reciente conversación privada, el actual Presidente de Chile, Sebastián, llevó la situación a un punto de no retorno, condicionando la continuidad de cualquier relación diplomática o alianza a un pago económico directo e inaceptable de $10,000BTC en el plazo de una semana. Ante tal manifestación de chantaje y desprecio por la soberanía y la amistad, los Estados Unidos de Venezuela tomó la decisión ineludible de romper de inmediato la Alianza con Chile. Consideramos que cada nación debe seguir rumbos separados cuando la confianza y la hermandad han sido completamente aniquiladas.
La Respuesta a la Agresión Hostil
La reacción del gobierno chileno a nuestra ruptura diplomática no fue el diálogo, sino la agresión. De forma expedita, el Presidente de Chile envió una Ley de Declaración de Guerra al Congreso Chileno, buscando formalizar un ataque contra nuestro pueblo. Ante esta inminente amenaza y la clara intención de hostilidad, Venezuela responde de inmediato y con firmeza. POR ESTE MEDIO, DECLARAMOS EL ESTADO DE GUERRA CONTRA LA REPÚBLICA DE CHILE y marcamos el inicio de las acciones militares y hostiles.
Por la Unión y la Dignidad Iberoamericana
El sueño de una América unida, basada en lazos fuertes de Hispanidad, respeto mutuo y autodeterminación, no puede ser sacrificado en el altar del individualismo y el capricho. La visión de Venezuela es clara: consolidar el Bloque Iberoamericano con fuertes lazos con nuestras naciones hermanas de América y con la Madre Patria, España. Esta guerra no es por expansión territorial, es por la defensa de nuestra cultura común y para sentar un precedente contra aquellas naciones que se ven empujadas a atacar a sus vecinos, no por estrategia o necesidad, sino solo por la falta de valores y la intolerancia, olvidando nuestra historia, nuestras raíces y el respeto mutuo que nos debe unir.
Un Llamado a los Estados Americanos
Hacemos un llamado al resto de los Estados Americanos: comprendan que esta guerra es por la dignidad, por la defensa de nuestra cultura, y por la estabilidad regional. No permitiremos que la acción irresponsable de unos pocos dinamite el trabajo de generaciones que han buscado la unidad. Venezuela utilizará todos los recursos diplomáticos, económicos y geopolíticos necesarios para resguardar la dignidad de nuestros pueblos y para garantizar que la justicia y la hermandad prevalezcan en el continente.
Política de apertura
Ante la apatía y los esfuerzos no compartidos durante meses y la propia experiencia en el Grupo Ñ, Venezuela inició un proceso de apertura diplomática, ya que nuestras relaciones se centraban exclusivamente en países de habla hispana.
Por consiguiente, iniciamos un proceso de intercambio cultural, militar y económico con otras naciones. Hoy, el resultado es el pleno desenvolvimiento de la cooperación con naciones de África, Europa y Asia.
Venezuela seguirá promoviendo el establecimiento del diálogo que permita desarrollar Alianzas que defiendan la prosperidad, el desarrollo y el intercambio cultural por todo el mundo.
Hoy anunciamos el inicio de estos intercambios con Francia, una nación con la que tenemos un pasado histórico cuando Venezuela se encontraba en su nacimiento. VE FR
Un diálogo hacia la paz.
Abrimos desde ya la mesa de diálogo con el pueblo Chileno, durante meses hemos defendido y defenderemos nuestros ideales de unidad con América y los seguiremos defendiendo, y si este ideal no es posible, las naciones pueden desarrollarse paralelamente siempre que el respeto a la autodeterminación y la soberanía en sus decisiones sea respetado. La estabilidad en el continente debe ser restaurada.
Firma,
Pain
Líder Supremo de los Estados Unidos de Venezuela