El yanqui es un pueblo de ladrones hipócritas y parásitos expansionistas.
Desde siempre han sido una plaga que se infiltra en naciones ajenas para devorarlas por dentro. Con su asquerosa mentira del “Destino Manifiesto” nos robaron California, Texas, Arizona, Nuevo México y media patria mexicana. Fue un robo calculado, sucio y cobarde, disfrazado de destino divino.
Hoy siguen aquí, contaminando nuestra tierra, infiltrando traidores y chupando nuestros recursos como la sanguijuela que son.
liberamos México de la doble ocupación yanqui y chilena. Ahora viene la purga verdadera.

¡California será mexicana otra vez!
¡Texas será mexicana otra vez!
¡Y recuperaremos cada palmo de tierra que estos gringos nos robaron!
No habrá piedad.
No habrá negociación.
No habrá perdón para el invasor yanqui.
¡Mexicanos de pura sangre! ¡Es hora de expulsar para siempre a estos ladrones y degenerados de nuestro suelo sagrado!
Destino Manifiesto… ¡Mis huevos!
La reconquista ha comenzado.
Y esta vez, con odio puro y fuego, recuperaremos lo que es nuestro.