El día que casi atropello a Silvia Orriols

GlandElastico27 de octubre de 2026news

Era martes, pero un martes de los de verdad, de esos que huelen a calcetín mojado y a oportunidad perdida. Yo conducía una tostadora de 1998 con ruedas de queso manchego por la rotonda de Saint-Fromage-les-Deux-Églises, que está a la izquierda de todo y a la derecha de nada.

De copiloto iba mi tío Paquito, que murió en 2003 pero vuelve cada martes a opinar sobre el tráfico.

—Frena —dijo Paquito.

—No tengo freno. Tengo un botón que dice “quizá”.

Y entonces la vi: Silvia Orriols, política de derechas, líder del Frente Nacional de la Baguette Soberana, dando un mitin subida a una lavadora en marcha. Centrifugaba mientras gritaba: “¡Catalunya para los catalanes y los calcetines para los que se pierden!”

Pisé el botón. La tostadora salió disparada, soltó dos rebanadas de pan que se convirtieron en palomas y empezó a girar alrededor de Ripoll como un planeta con ansiedad.

—¡Cuidado con la política! —gritó Paquito—. ¡Que es frágil!

—¡Está en una lavadora, Paquito, es más resistente que tú!

En la segunda vuelta apareció un tiburón con chaleco reflectante dirigiendo el tráfico, que silbaba el himno de Eslovenia. En la tercera, el suelo se volvió gelatina de limón. En la cuarta, un señor con cabeza de patata gritó: “¡Yo voto a quien me pele!” y Silvia, sin dejar de centrifugar, le contestó: “¡Eso es populismo de ensalada!”

En la quinta vuelta, la tostadora se detuvo a un milímetro de la lavadora. Silencio. Una paloma carraspeó.

Silvia bajó, ajustó su bufanda de espagueti y me miró con ojos de eclipse.

—Joven, ha estado usted a punto de atropellar mi proyecto de país.

—Lo siento mucho, señora. Es que mi coche es una tostadora.

—Comprensible. —Se giró hacia el tiburón—. Detenedlo. Pero con cariño.

El tiburón me arrestó, me puso unas esposas de regaliz y me leyó mis derechos: “Tiene derecho a guardar silencio, a pedir un abogado y una croqueta.” Elegí la croqueta.

Paquito, desde el asiento, comentó:

—Te lo dije. Los martes no se conduce.

Hoy vivo en la rotonda. Soy el vicepresidente del Frente Nacional de la Baguette Soberana, la lavadora es nuestra sede oficial y el tiburón es el ministro del Interior. Cada martes, a las 7:43, la tostadora arranca sola y da una vuelta en honor a lo que pudo ser.

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