Durante buena parte de la guerra, Brasil tenía un argumento difícil de discutir.
Era enorme.
Más población.
Más economía.
Más soldados.
Más daño.
Argentina era pequeña.
Liberia era un problema menor.
África estaba bajo control.
Y Brasil, según el discurso de aquellos días, podía aguantar prácticamente cualquier cosa.
Bueno...
aguantar, aguantó.
El problema fue todo lo que perdió mientras aguantaba.

Los números militares todavía favorecen claramente a Brasil.
🇧🇷 Brasil
216 ciudadanos
88 jugadores de daño
639.43M de daño en 7 días
🇦🇷 Argentina
100 ciudadanos
53 jugadores de daño
383.89M de daño en 7 días
Impresionante.
Brasil tiene más del doble de población y muchísimo más daño acumulado.
Ahora viene la parte divertida.
🇧🇷 Brasil: 4/10 regiones core
🇦🇷 Argentina: 7/7 core + 5 regiones externas
Brasil ganó Excel.
Argentina abrió el mapa.

Brasil sigue siendo muchísimo más grande que Argentina.
Eso no cambió.
Lo que cambió fue la cantidad de Brasil controlada por Brasil.
São Paulo cayó.
Brasília cayó.
Recife cayó.
Salvador cayó.
Fortaleza pasó por manos extranjeras.
Campo Grande también.
Y la aventura africana terminó sin territorios brasileños visibles en el continente.
Por suerte todavía queda mucho verde en el mapa.
Solo que una parte ya no es de Brasil.

Durante días se discutió qué podía hacer una Argentina mucho más pequeña contra Brasil.
Después llegó Brasília.
Resultado visible:
🇧🇷 Brasil: 161.2M
🇦🇷 Argentina: 197.1M
Brasil 0 — 2 Argentina
La capital terminó ocupada por Argentina.
Así que finalmente encontramos una respuesta a:
“¿Qué puede hacer Argentina contra nosotros?”
Bueno...
aparentemente entrar en la capital era una de las opciones.

Brasil también tuvo tiempo para construir una expansión en África.
Ganó regiones.
Publicó victorias.
Habló de liberaciones.
Parecía el comienzo de algo grande.
Hoy Brasil ya no tiene territorios visibles allí.
Liberia regresó.
Otros países ocuparon posiciones.
Y aquel proyecto internacional terminó con una conclusión bastante sencilla:
Brasil fue a África por territorio y volvió con fotos.

Durante días Brasil gastó.
Bounties.
Petróleo.
Contratos.
Recursos.
Donaciones para volver a llenar la caja.
Hasta que el propio juego decidió resumir nuestro trabajo periodístico:
“Brazil está en bancarrota.”
No Argentina.
No Francia.
No Liberia.
El sistema.
Después comenzaron a romperse pactos defensivos y quedaron deshabilitadas mejoras regionales.
Brasil había sobrevivido a ejércitos enteros.
Pero finalmente encontró un enemigo bastante peligroso:
la factura.

Quizás lo más divertido no sea el mapa.
Es el cambio de vocabulario.
Antes:
grandeza.
superioridad.
podemos contra todos.
Después:
paz.
cooperación.
hermandad latinoamericana.
Nada de eso está mal.
De hecho, probablemente sea lo más razonable.
Pero hay que admitir que apareció en un momento bastante curioso.

Brasil no está muerto.
Ni mucho menos.
Tiene más población.
Más potencial.
Más daño.
Y suficiente fuerza como para intentar recuperar mucho de lo perdido.
Pero hay algo que ya no podrá recuperar tan fácilmente:
el discurso de que era intocable.
Porque para ser intocable existe una regla bastante molesta.
No te pueden tocar.
Y a Brasil lo tocaron.
Bastante.

Brasil:
216 ciudadanos.
639M de daño semanal.
4/10 core.
Argentina:
100 ciudadanos.
383M de daño semanal.
7/7 core + 5 externas.
Brasil sigue teniendo el ejército del gigante.
El mapa del gigante está actualmente en mantenimiento.
La cobra puede seguir fumando. 🚬🐍
Pero después de perder África, São Paulo, Brasília y buena parte del territorio central...
quizás convenga mirar el mapa antes de volver a hablar de grandeza.
¡Espero que les haya gustado el artículo! Lo hago con mucho amor y cariño ♥. Gracias a todos por las donaciones de mis artículos anteriores. Eso me da ánimos para seguir publicando. Saludos y se los quiere ♥
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Menciones honorificas:
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