A pesar de todos sus esfuerzos por presentarse como un gigante de hierro, la estabilidad, o la falta de ella, que aqueja a Venezuela ha quedado expuesta en múltiples frentes, liderados por Egipto, Estados Unidos, los valientes combatientes guyaneses y el Frente Colombiano unido.
Un solo golpe bastó para destruir la ilusión de que Venezuela era un paraíso fiscal, pues rápidamente perdió batalla tras batalla, incapaz de ganar una sola.
Las estadísticas sugieren que pronto aumentarán los impuestos en todos los ámbitos y explotarán a las empresas recién trasladadas a su territorio, si es que no los pierden primero.
