El régimen que presumía de ser invencible y que prometía “avanzar sin piedad” ahora enfrenta un colapso interno mucho más grave de lo que se imaginaban sus propios seguidores.

Según información que ha llegado a esta redacción, las peleas internas son brutales. Hay traiciones, golpes bajos y divisiones profundas entre los que hasta ayer se juraban lealtad eterna. El “liderazgo fuerte” que vendían ahora parece estar colgando de un hilo.
Mientras en el frente externo siguen perdiendo terreno de forma vergonzosa, por dentro el gobierno se desmorona entre acusaciones de corrupción, ineptitud y abandono de sus propios soldados.
Dicen los que conocen de cerca el palacio: “Ya ni ellos mismos se creen sus discursos”.
¿Cuánto tiempo más podrá sostenerse este gigante de barro?
¿Será que el mismo régimen que quería comerse el continente terminará devorado por sus propios demonios internos?
Estaremos informando… porque todo indica que se acerca el final de una era.
Seguiremos informando.... muy pronto...