Hoy no gana un nombre o un partido; hoy gana la democracia y el futuro de nuestra patria. Mi corazón desborda de alegría y gratitud al ver la respuesta de un pueblo valiente que votó para hacer escuchar su voz.
Quiero expresar mi más profundo agradecimiento a cada nicaragüense, desde las ciudades hasta las comunidades más remotas, por confiar en este proyecto para el Congreso. Este triunfo les pertenece a ustedes. Gracias por su civismo, por su paciencia y, sobre todo, por la esperanza que depositaron en cada voto.