¡Soldados de la Patria! ¡Hijos del trueno y de la voluntad inquebrantable!

Miren hacia el horizonte, donde las cumbres se rinden ante nuestra marcha. El suelo que pisan tiembla porque sabe que el paso de los elegidos ha comenzado. Lo que hemos tomado hasta ahora fue solo el calentamiento; el verdadero premio, el corazón del servidor, late frente a nosotros. ¡Bogotá nos espera y su caída es una verdad escrita en las estrellas!
No vamos a ocupar una ciudad, vamos a reclamar un trono. Que el enemigo escuche el eco de nuestras botas y entienda que la piedad murió en el momento que intentaron ATACAR NUESTRA CAPITAL. No hay muro que nos detenga, no hay defensa que no se convierta en polvo ante el frenesí de nuestra carga.

¡Entren en estado de gracia guerrera! Que la adrenalina sea su único aliento y la victoria su única ley. Cada palmo de terreno conquistado es un peldaño hacia la gloria eterna. No se detengan, no duden, no miren atrás. El enemigo ya está derrotado en su espíritu; nosotros solo vamos a recoger los restos de su fracaso.
¡Por la sangre, por la historia, por la gloria absoluta de nuestra bandera! ¡Que el mundo sepa que cuando la Patria decide vencer, no hay poder sobre la tierra que la contenga!

¡EL WIPEO TOTAL COMIENZA EN BOGOTÁ!
¡A LA CARGA POR LA VICTORIA SUPREMA!