Han pasado unos días desde mi llegada al Sagrado Mandato de Andorra y, contra todo pronóstico, sigo vivo, tranquilo y sin haber disparado a nadie.
La vida aquí está siendo sorprendentemente apacible: buen ambiente, unidad, seguridad y un grupo que parece haber entendido que, antes de conquistar el mundo, conviene tener las fábricas engrasadas y funcionando.
Por mi parte, sigo haciendo lo que mejor se me da: amasar oro🪙. Las empresas continúan creciendo, los beneficios se reinvierten y la séptima empresa ya empieza a asomar por el horizonte. Porque, aparentemente, seis no eran suficientes.

Nueva tierra, nueva bandera y nueva etapa. El nombre, por suerte, sigue siendo el mismo.
Todavía no me veréis en primera línea. Mi nivel aún no está para grandes gestas y prefiero no convertirme prematuramente en decoración del campo de batalla. Primero toca mejorar, crecer y preparar las balas.
Al fin y al cabo, un buen mercenario no debería tener prisa por morir ⚔️
Mientras tanto, disfruto de esta tranquila etapa en el Mandato. Sin grandes sobresaltos, sin guerras innecesarias y con la agradable sensación de estar en el lugar correcto.
Por ahora, paz, prosperidad y buenas inversiones.
Todo llegará.
SrDeagle
Sagrado Mandato de Andorra.