Cuando veo +1 en mi inventario tengo la esperanza de ver algo más que un maldito cuchillo gris, mi cabeza me vende la idea que esa caja es la indicada que trae la fortuna en ella y que la abra.

Pero como esta imagen muestra la caída del precio de las cajas, así cae mi economía en sus mentiras de algo mejor.

Esto ya no es un juego, mi cabeza sigue abriendo cajas con la esperanza de ver un tanke o al menos algo dorado, pero la casa nunca pierde o yo estoy maldito, porque en 4 meses y más de 500 cajas abiertas nunca vi algo dorado salir de ellas.

Ahora me veo fijamente al espejo y pienso meticulosamente en juntar cajas, lo analizo y llevo a cabo, pero cuando tengo +10 me entra la curiosidad de echarlo todo a la suerte para sorpresa de nadie, decepcionarme otra vez.
Este soy yo un simple ludópata que acepto su destino en este mundo de suerte y desgracia, soy un peon más de la casa que nunca pierde.