Misa de hoy.

Padre_Antonio19 de julio de 2026other

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Queridos hermanos en la fe, nos congregamos hoy bajo las bóvedas sagradas de esta casa de dios, un refugio en medio de un mundo herido por la discordia.

Hoy, el Santo Sacrificio de la Misa se ofrece de manera particular con una idea que debe conmover el corazón de cualquiera. Volvemos la mirada hacia tierras africanas y elevamos nuestras oraciones por las almas de los caídos , los que entregaron su vida lejos de su patria, de sus hogares y de los hijos.

Pensamos en los soldados que, con su deber, cayeron en el campo de batalla; en los misioneros que, dando el consuelo de los sacramentos; regaron con su sangre tierras lejanas y hoy clamamos por sus almas.

Recordemos las palabras de la Escritura: «Dales, Señor, el eterno descanso, y reconforta sus almas con la luz perpetua». Esa es nuestra súplica ferviente en este día.

Rogamos por las almas de estos valientes, purificadas de toda mancha y flaqueza humana por la misericordia divina, sean admitidas en las moradas celestiales, donde ya no hay llanto, ni dolor, ni guerra, sino una paz inalterable.

La muerte no es el final del camino para el Cristiano, sino la puerta de entrada a la verdadera vida. Por eso, nuestra oración no es triste, sino de viva esperanza.

Nos unimos en la Comunión de los Santos, ese lazo invisible pero indestructible que bendice a los peregrinos en la Tierra.

Desde este altar, nuestras voces se elevan para interceder por ellos, confiando en que el Buen Pastor los reciba en sus brazos eternos.

Hermanos, los exhorto a que, al salir de este templo, conservemos este recogimiento y piedad. Que el recuerdo de los caídos nos mueva a ser constructores de paz en nuestros propios hogares y a mantener encendida la llama de la fe.

Que la Santísima Virgen María, Reina de la Paz y Consuelo de los Afligidos, interceda por nuestros hermanos y por todos nosotros.

Requiem aeternam dona eis, Domine, et lux perpetua luceat hielo. Requescant en ritmo. Amén.