Estimados compañeros, amigos, hermanos:
De nuevo comparezco ante ustedes con humildad y respeto. En ocasiones anteriores ya demostraron una combinación poco frecuente de grandeza, generosidad y amor al prójimo.
Precisamente por eso hoy me atrevo, no sin cierta vergüenza, a pedirles una nueva contribución. Su ayuda anterior fue decisiva para ponerme en el camino correcto. Hoy solo necesito otro empujón para poder alcanzar mis metas.
No vengo con historias lacrimógenas ni con promesas grandilocuentes de “mañana os haré ricos”. Vengo con algo más serio: un presupuesto. Concreto, responsable y con visión a largo plazo.
Con 65 monedas (a precio actual de mercado) puedo costear los 40 de acero que necesito para seguir avanzando en la automatización de mis fábricas.
Cada moneda cuenta. Con 5 monedas, tú puedes ayudar hoy a un jugador nuevo y tener la tranquilidad moral de que tu dinero NO será desperdiciado en lujos innecesarios.
Si alguna vez te has preguntado qué se siente al ser mecenas de una pequeña revolución productiva, esta es tu oportunidad.
Agradezco muchísimo su atención, y aún más sus donaciones.
Un humilde saludo,
Kanuta