Compatriotas:
Tras una larga campaña lejos de nuestra patria, he regresado a España. Me habéis recibido con un afecto y un reconocimiento que jamás olvidaré, pero no he vuelto para descansar sobre las glorias del pasado ni para reclamar honores. He vuelto porque España me necesita de nuevo en sus filas.

Durante tiempo he servido allí donde el deber me ha llamado: desde la Presidencia de España hasta los campos de batalla de Cabo Verde. He conocido la victoria y la derrota, he dirigido gobiernos y ejércitos, y he combatido junto a grandes camaradas. Cada experiencia me ha enseñado una misma verdad: una nación no se sostiene con palabras vacías, sino con fe, disciplina, sacrificio y unidad.
Por eso presento mi candidatura al Congreso.
No busco un asiento desde el que contemplar cómo otros luchan. Busco una posición desde la que continuar sirviendo, defender los intereses de nuestros ciudadanos y contribuir a levantar una España más fuerte, activa y respetada.
Creo en un Congreso que respalde a quienes combaten por la patria.
Creo en unas Fuerzas Armadas organizadas, disciplinadas y preparadas para responder cuando España las necesite.
Creo en la cooperación entre veteranos y nuevos jugadores, porque todo recluta puede convertirse en un gran soldado si encuentra a alguien dispuesto a guiarlo.
Y creo, por encima de todo, que nuestra nación debe recuperar la fe en sí misma.
Frente a la desunión, hermandad.
Frente a la debilidad, disciplina.
Frente a la herejía, convicción.
Y frente a los enemigos de España, una sola línea de combate.
No os prometo comodidad ni discursos adornados. Os prometo presencia, trabajo y lealtad. Prometo defender en el Congreso los mismos colores que he defendido en el campo de batalla y actuar siempre conforme a los principios que han guiado mi camino: Dios, honor y patria.
Mi historia demuestra de dónde vengo, pero será mi servicio el que determine hasta dónde podemos llegar juntos.
Hoy no os pido el voto como antiguo presidente, como veterano ni como guerrero recibido entre honores. Os lo pido como un soldado más de España, dispuesto a ocupar el puesto que sus compatriotas le confíen y a cumplir con su deber hasta el final.
Que la fe guíe nuestras decisiones.
Que la disciplina fortalezca nuestras filas.
Y que España vuelva a ocupar el lugar que merece.
Por Dios, por el pueblo y por España.
✠ Votad por el deber. Votad por la fortaleza. Votad por España. ✠