
Quiero empezar felicitando a todos los ciudadanos de España por la enorme labor realizada contra Andorra.
La batalla ha sido complicada, mucho más de lo que esperaba. No pensaba que fuéramos a tener tanta batalla ni que se fuera a alargar de esta manera, pero una vez más España ha demostrado que cuando toca responder, responde.
Ha sido una auténtica locura, pero estoy muy orgulloso de mis compatriotas y de los grandes soldados que tiene nuestro país.
He visto muchas preguntas, rumores y opiniones sobre este tema, algunas sobre cosas de las que directamente no tengo respuesta, así que prefiero contar exactamente lo que ocurrió, tal y como yo lo viví, sin adornarlo ni intentar justificar a ninguna de las partes.
Me acerqué al Discord de Inkietud y hablé con Zakk en privado. Cuando entramos a hablar, lo primero que le dejé claro fue:
Vengo buscando la paz, pero si la intención es conseguirla a cambio de poner en problemas a terceros, no lo voy a aceptar.
Zakk me planteó dos condiciones:
Un gobierno neutral que no persiga a Inkietud
No utilizar herramientas gubernamentales para solicitar bloqueos contra ellos
A cambio, cesarían los ataques constantes contra el Gobierno Central, rebajarían el conflicto en el chat y dejarían de intervenir contra los intereses de España.
Eso es lo que se habló. Ni más ni menos.
Y quiero dejar algo especialmente claro: esto no supone ningún perdón, ningún blanqueamiento y mucho menos olvidar lo ocurrido en el gobierno anterior, la subida de la barra de disturbios, las peticiones para cesar a Grise y el resto de acciones realizadas forman parte de lo ocurrido y mi conversación con Zakk no cambia absolutamente nada de eso.
Tampoco significa que considere que todas sus actuaciones hayan sido justificadas o aceptables, simplemente considero que, siendo presidente, si existe la posibilidad de detener una dinámica que estaba perjudicando a España sin entregar nada que vaya contra los intereses del país, tengo la obligación de intentarlo.
Lo único que he aceptado es no utilizar las herramientas del Gobierno para perseguir a un grupo por disputas personales o políticas, algo que tampoco haría aunque nadie me lo hubiese pedido.
No hay pacto político, no hay protección y no existe ningún cheque en blanco para Inkietud.
Agradeceria a todos los ciudadanos que se dejen esparcir rumores, no es bueno para ningun ciudadano inventar una narrativa sin tener todos los puntos de vista, ni todos los hechos.