Caracas - Con discursos encendidos y promesas de "recuperación inminente", la facción venezolana lanzó ofensiva.
Resultado: Dos rondas, Dos derrotas.
El entusiasmo sobrevivió, el marcador no!.
Mientras repiten que el enemigo está "gravemente dañado" y "al borde del colapso", los números muestran otra escena: 1K de milicia venecolana frente a una coalición donde cada país apenas alcanza los 150 efectivos.
Superioridad clara en papel.
Cero traducción en victorias reales.
Se están mordiendo la misma lengua con la que tanto hablaron y gritaron a todos los continentes, el ratón se pisa la cola tal parece.
Analistas señalan que declarar al rival destruido después de perder dos veces seguidas no es estrategia; es narrativa.
Se habla de una tercera ronda en el campo de batalla.
Esta vez, aseguran, si recordarán ese pequeño detalle: GANAR.
Noticia no apta para de quienes sospe-chamos.