
MrChorizo y yo fuimos compañeros en el ejército de Rust. Juntos sobrevivimos a innumerables guerras, enfrentándonos a todo tipo de batallas y saliendo adelante una y otra vez. Después de tantos combates, ambos acabamos convirtiéndonos en veteranos.

Con el paso del tiempo, prometimos no perder el contacto, así que empezamos a quedar al menos una vez al año. Nuestro punto de encuentro siempre era el mismo: su gran restaurante, considerado por muchos como el mejor restaurante asiático de toda la parte sur.
En una de esas reuniones, entre buena comida, recuerdos de guerra y muchas historias compartidas, volvimos a hablar de algo que siempre habíamos llevado dentro: luchar por la patria. Fue entonces cuando MrChorizo me habló de un lugar llamado WarEra.
Me contó que España había sido invadida y que no podíamos permitirlo. Necesitaba ayuda, y sabía que si había alguien con quien podía contar después de todo lo vivido, era conmigo. No hizo falta decir mucho más.
Y así, entre viejas promesas, lealtad y espíritu de combate, comenzó nuestra nueva andadura en WarEra.
