Hablan de patria y de honor,
pero el pueblo no olvida el dolor.
Mientras sonaban aplausos y fiesta en Medellín,
dos militares cayeron sosteniendo la bandera hasta el fin.
Y muchos preguntan todavía quién responde,
porque detrás del espectáculo la verdad se esconde.
Uribe, tu nombre siempre entra en la conversación,
cuando Colombia recuerda tragedia y manipulación.
No basta con discursos de unidad nacional,
si por años dividieron al pueblo en bien y mal.
La bandera no debería pesar más que la vida,
pero en este país la política nunca cicatriza la herida.
Dicen defender la patria desde el poder y el balcón,
mientras otros ponen el cuerpo en cada misión.
Y el pueblo mirando, cansado de tanta historia repetida,
porque en Colombia la memoria sigue viva.
