Parece que en Caracas no aprendieron nada. Estamos otra vez a las puertas del abismo, reviviendo la pesadilla de cuando Panamá nos borró del mapa (wipe). Y lo peor es que la historia está a punto de repetirse por pura incompetencia.
El presidente Lomo ha demostrado una incapacidad total para mantener el control. No solo es incapaz de gestionar sus propios proxies, sino que, por mero ego y estupidez política, permitió que se desmantelara el Pacto de No Agresión con Colombia.
¿Cuántos problemas, cuántas pérdidas y cuánto caos nos habríamos evitado si se hubiera mantenido la diplomacia y el respeto con nuestros vecinos? Mientras Panamá se afila los dientes viendo cómo nos debilitamos solos, la soberbia de un pésimo liderazgo está destruyendo a Venezuela desde adentro.
Si la dirigencia actual prefiere el orgullo antes que la estrategia y la alianza con quienes de verdad podían respaldarnos, el destino del país volverá a ser el mismo.