Caracas no es un mapa, es nuestra voluntad.
Hermanos de armas, compatriotas de War Era:
Hoy miramos el mapa y vemos manchas rojas donde antes ondeaba nuestro amarillo, azul y rojo. Vemos enclaves extranjeros intentando administrar lo que solo nos pertenece a nosotros. La caída de nuestra capital en los eventos de mediados de febrero no fue el final de nuestra historia, sino el nacimiento de una leyenda de resistencia.
A aquellos que piensan que Venezuela ha sido derrotada, les recordamos: seguimos en el Top 2 de daño semanal. Un país "caído" no golpea con la fuerza que nosotros seguimos demostrando en cada frontera.
El enemigo es poderoso en recursos y tecnología, pero carece de lo que a nosotros nos sobra: identidad y hermandad. Ellos pelean por puntos y píxeles; nosotros peleamos por nuestra casa.
A los soldados en el frente: No desperdicien munición en batallas perdidas. Esperen la orden, busquen los puntos débiles del asedio y golpeen donde más les duela: en su logística.
A los recolectores y economistas: Ustedes son el corazón de esta guerra. Cada tanque producido en la clandestinidad y cada recurso enviado a la resistencia es un paso más cerca de la liberación.
A los nuevos reclutas: No se desanimen por la ocupación. ¡Este es el mejor momento para unirse! No hay mayor honor que ser parte de la generación que recuperó la soberanía.
Hacemos un llamado a todos los clanes y jugadores independientes: Es hora de dejar de lado cualquier diferencia interna. Bajo el asedio, solo existe una bandera.
Pronto, el cielo de Caracas volverá a iluminarse, pero no con los ataques enemigos, sino con los fuegos artificiales de nuestra victoria. ¡Nuestros aliados en el sur ya escuchan nuestro llamado y el mundo entero verá que Venezuela no se rinde!