Compatriotas,
Tres regiones en una semana. Castilla-La Mancha, Andalucía, Castilla y León. Estamos ganando.

Y por eso no he dormido.
Piénsenlo. Llevábamos meses sin recuperar ni el felpudo. Y de repente, ¿zas?, tres regiones. ¿Tres? ¿Así, sin más? ¿Justo las tres? Nadie gana tan rápido. A menos que te dejen ganar.
¿Por qué nos las devuelven? ¿Qué le han hecho a la tierra mientras la tenían? ¿Por qué Castilla y León huele levemente a sémola? No me contesten. Ya lo sé.
Hagan la cuenta que el Gobierno no quiere: La Mancha, Andalucía, y León. Tres. Tres son las siestas que nos quedarán si sumamos la doble. Tres son los baches-respiradero de Madrid. TRES ES EL NÚMERO. Siempre fue tres. Reconquistamos en múltiplos del operativo.
¿Y la panadería subterránea de la meseta? CASTILLA-LA MANCHA ES LA MESETA. La hemos "recuperado"… o nos han entregado la tapa del horno para que vigilemos nosotros mismos lo que cuecen debajo. Somos los nuevos guardianes del pan. Felicidades. Estamos contratados otra vez.
Y Andalucía. Dicen que recuperamos el salero. Pero, ¿y si el salero viene con algo dentro? ¿Y si llevamos meses pidiendo sal y lo que nos devuelven es un rastreador granulado? Echen sal despacio. Mírenla. La sal tiene caras, como la patata tiene ojos.
Lo más grave: somos felices. Estamos gritando cortaos, llegando tarde, comiendo croquetas. Justo lo que querían. Un pueblo eufórico no revisa los mapas. La victoria es el nuevo té con menta. Nos están reponiendo con alegría.
Pregunta final, y me callo (no me callo): si de verdad estuviéramos reconquistando… ¿por qué se siente TAN BIEN? Lo bueno de verdad cuesta. Esto no cuesta. Esto sabe a trampa con pan tumaca.
Despierten. Pero celebren un poco, que tampoco es plan. Pero despierten.
— Ciudadano #UNO. Sigo sin beber agua. Hoy, además, no como sal.